Melasudismo, la insólita vía para encontrar el propósito vital

Alguna vez te han dicho eso de… ¡Qué bien vives! Lo que el lenguaje coloquial esconde tras una expresión de este cariz no es más que un patrón cultural heredado de culpa o, incluso, de extremo sacrificio en detrimento de la vida plena y consciente del presente que nos ha tocado vivir. Pablo Álvarez nos descubre la filosofía del ‘Melasudismo’.

Para aquellos que están dispuestos a romper moldes en busca del verdadero sentido de la vida, el ‘Melasudismo’ se plantea como una filosofía que pretende, precisamente, ayudarnos a vivir bien. Como el estoicismo, el budismo o el taoísmo ya lo plantearon a lo largo de la historia. A través de sus «nueve razones para vivir bien», Pablo Álvarez ofrece motivos y consejos para relativizar los problemas, relajarte y disfrutar de la vida y vivir el día a día priorizando lo que de verdad vale la pena.

Así, durante la cuarta edición del Summit Canal CEO defendió que, frente al materialismo, el workaholismo, la cultura del like y el culto al qué dirán, debemos promover un estilo de vida tranquilo y minimalista, sin egos ni excusas. Una exposición cuyo objetivo fue animarnos a encontrar lo esencial y priorizar muy bien el uso que hacemos de tiempo y energía.

‘Melasudismo’ es vivir el tiempo presente de forma consciente y plena para fluir con la vida y así entender cómo funciona el mundo y nuestra verdadera capacidad para cambiar las cosas.

Y esto del Melasudismo… ¿cómo se hace?

Para evitar equívocos, ‘Melasudismo’ no es pasotismo, ni conformismo, ni tampoco cinismo. Es, en cambio, la determinación de poner los valores y principios por encima de todo para perseguir un propósito vital. Sin ser grandilocuente, el libro nos muestra sencillos caminos para llegar hasta él, uno de ellos, quizás algo macabro, pero eficaz:

¿Qué te gustaría grabar en tu epitafio? ¿Cómo te gustaría ser recordado cuando ya no estés? ¿Qué acciones son las que habrán hecho que tu vida mereciera la pena?

Tal y como plantea Pablo Álvarez, Este conjunto de reflexiones sólo conducen a un punto: el propósito. Conocerse y ser sincero con uno mismo son las mejores herramientas para que se convierta en nuestra brújula vital.