María Ángeles Quesada: “Creo en la capacidad del líder para construir con los demás”

Si en algo coinciden los líderes de nuestro tiempo es en que vivimos una época de cambios tan vertiginosos que apenas podemos pararnos a pensar en ellos. A menudo, nos adaptamos a marchas forzadas sin tan siquiera preguntarnos por qué o para qué. Las implicaciones de esta carrera desenfrenada son muchas y decisivas. Por eso, cada vez más voces expertas llaman a la pausa y al pensamiento crítico.

La Escuela de Negocios de ESIC Barcelona ha sido el escenario de una interesante reflexión a cargo de María Ángeles Quesada. Esta filósofa, autora de La virtud de pensar, investigadora del CSIC y CEO de Equánima, ha inaugurado un nuevo ciclo de Desayunos Canal CEO dejando patente que la ética empresarial, la ética del cuidado, cobrará una relevancia sin parangón en el seno de toda compañía durante los próximos años. 

ESIC, NACEX y Nespresso han hecho posible esta inspiradora jornada para profesionales que persiguen un mejor liderazgo.

 “El cuidado es la fuerza que mueve el mundo”, María Ángeles Quesada

María Ángeles Quesada

Entrenar el pensamiento

 Nos hemos construido una narrativa que nos hace infelices y que nos machaca mentalmente”. En las palabras de María Ángeles Quesada hay mucho de autocrítica, de análisis y de repensar el papel de la empresa ante los desafíos más acuciantes. Porque la de Quesada es una de las múltiples voces que cada vez se alzan con más fuerza para reivindicar la necesidad de adoptar un pensamiento crítico, muy especialmente entre quienes están llamados a liderar. “Creo mucho en el diálogo socrático, en esa capacidad que tiene el líder de construir con los demás, de generar espacios para colaborar”, apostilla esta filósofa, profesora en escuelas internacionales de negocios e innovación y speaker en grandes eventos sobre futuro y liderazgo

 Para Quesada, un gran problema hoy en día es que no tenemos el tiempo suficiente para meditar cuando las implicaciones de nuestros actos son cada vez más profundas y decisivas. Un líder debería poder reflexionar sobre la idoneidad de su respuesta a un desafío. Sin embargo, los procesos de toma de decisiones son tan rápidos que es imposible valorar todas las aristas, todas las implicaciones: económicas, ambientales, laborales, etcétera. Una solución es, para Quesada, entrenar el pensamiento: “Hay que practicar la parada, pausar; entender la naturaleza del problema antes de proceder”.

 “Debemos cultivar lo que nos hace humanos”

Hacia una conciencia ética real 

En el liderazgo reside, para Quesada como para tantos otros filósofos, la responsabilidad de cultivar ese pensamiento crítico y constructivo. Gracias a este último, los y las CEO de cualquier empresa estarán apuntalando esa labor de servicio a la sociedad que implica a cualquier organización, esa visión estratégica de base humanista sin la que resultará muy difícil continuar: “Los propios consumidores están pidiendo una conciencia, todos nosotros la estamos pidiendo (…), las empresas tiene que pensar en cómo la encarnan y la despliegan”. 

Quesada se refiere a una conciencia real, aquella capaz de sentar las bases de la nueva gobernanza corporativa, y no a esa otra que ha dado lugar a fenómenos como el denominado greenwashing, que tan flaco favor hace a la reputación del tejido empresarial.

La conciencia es compromiso y emoción, y como señala Quesada, “la emoción es sabiduría”