Jaime Garrastazu (Pompeii): “He aprendido a entender el liderazgo como un acto de servicio”

Apenas había estrenado la veintena cuando decidió crear una marca propia de zapatillas con otros tres amigos. Nueve años más tarde, marcados por una tremenda ilusión y una superlativa ignorancia, como explican en su web corporativa, estos emprendedores han situado Pompeii Brand justo donde querían: en la conciencia de su público. La suya es una marca de referencia para quienes comparten sus valores y estilo de vida. Y una empresa que persigue la autonomía y felicidad de su equipo.

Emprender a la edad de 23 años conlleva muchas dificultades y una gran ventaja: las lecciones aprendidas en cada etapa y, especialmente, en los peores momentos, se graban en el ADN de forma inexorable, moldeando incluso la personalidad de quienes afrontan el reto. 

Por eso, quienes hayan protagonizado una aventura similar entienden perfectamente a Jaime Garrastazu, CEO de Pompeii Brand, cuando señala que su modelo de liderazgo ha evolucionado del ego a la vocación de servicio: “Cuando empiezas tan joven y con esa ignorancia te envalentonas un poco y te crees más importante de lo que eres, confundes el papel de liderazgo con la visibilidad que te da un proyecto”, señala este emprendedor en el primero de los Desayunos CEO de esta nueva temporada en la Escuela de Negocios de la Cámara de Madrid, impulsados por Nacex, Number 16 School, Nespresso y Refruiting.

“Las personas se identifican con otras personas, no con marcas”, Jaime Garrastazu, CEO de Pompeii

Desayuno Jaime Garrastazu

El objetivo del CEO

Ahora, Garrastzu tiene 32 años y una opinión bien distinta sobre el liderazgo: “Creo que la vida te va colocando, los malos momentos te colocan, tanto a las personas como a las empresas, y yo personalmente he aprendido a entender el liderazgo más como un acto de servicio que dándome la importancia de liderar un proyecto”, explica.

Y ese acto de servicio pasa por tres responsabilidades, según Garrastzu: hacer que las cosas pasen, conseguir atraer a la gente adecuada, que crea en el proyecto, y conseguir ser más honesto. Porque, como dice este emprendedor, “la gente buena se cree a la gente buena”.

 “Para crecer hay que construir relaciones de confianza”

La clave del éxito emocional

La suya es una historia que nos habla de cómo conectar, inspirar y crear brandlovers en la era digital cuando empiezas de cero, recorriendo España en furgoneta para vender zapatillas, hasta construir una marca de lifestyle en un sector especialmente competitivo.

¿Cuáles han sido las claves del éxito? ¿Cómo se ha situado Pompeii Brand en el Top of mind de tantísimas personas? La respuesta pasa por la creación de una comunidad online que se identifica con sus valores, los que defienden sus impulsores y el equipo de trabajo: un estilo de vidaformal informal, ecológico, fresco”. En otras palabras, por una apuesta decidida a la venta emocional

 “Hay que tener el coraje para tomar decisiones difíciles para evolucionar tu marca”.

La responsabilidad de saber virar a tiempo

Sin embargo, no solo a base de valores se construye una marca internacional. Se necesitan más elementos. En el caso de Pompeii Brand, existe uno indispensable: la valentía de tomar decisiones difíciles cuándo es necesario. “Nunca hemos tenido miedo a seguir evolucionando porque sentíamos que el negocio lo necesitaba”, explica Jaime Garrastzu y añade: “tienes que tener el coraje de encontrarte y preguntarte: para que funcione, ¿qué tiene que cambiar? Y es imposible cambiar sin tomar decisiones difíciles”.

 “Si no estás creciendo es porque la generación de valor no es tan buena como tu te crees y eso a nosotros nos pasó”

De hecho, la marca ha pasado de la venta en exclusiva online a contar con varias tiendas físicas en puntos concretos de nuestra geografía e iniciar una expansión internacional que ha requerido la adaptación de su estilo, relato y contenidos a una comunidad mucho más heterogénea.

“Para que tu organización vaya creciendo necesitas verticalidad en muchas áreas (…), hay mucho éxito en el detalle”

 Cuidarte tu y cuidar a los demás

Valores honestos capaces de conquistar a la audiencia, valentía para cambiar y la necesidad de cuidar del equipo para hacerlo crecer y de cuidarse uno mismo. Para lo primero se necesita una fuerte cultura de empresa y mucha transparencia, que arranquen el compromiso de los equipos de trabajo a cambio de elevadas dosis de autonomía y libertad. Para lo segundo, tener muy presente la escala de valores prioritarios en la vida.

 “Siempre hemos mantenido la energía para intentarlo todo el rato”

De hecho, este último sería el gran consejo que brinda este impulsor de Pompeii Brand para quienes desean liderar proyectos con futuro. “Estos nueve años me han enseñado que (el burnout) es malo, porque te hace parar; yo he aprendido a proteger lo que me genera buena energía”, señala Garrastzu, porque “es lo que me hace estar todo el rato persiguiendo cosas”.

No en vano, este líder es un firme defensor del equilibrio y del bienestar, un estado que se logra cuando uno preserva aquello que le impulsa a seguir hacia delante: la familia, las amistades, ciertas aficiones, etc. Porque si el líder se resiente, también lo hace el proyecto.