Al hablar de diversidad en las compañías, la tendencia natural es referirnos a diferentes nacionalidades que componen la plantilla, edades, género, etc. Sin embargo, existe una nueva perspectiva: la diversidad de pensamiento. Este enfoque anima a las empresas a reorientar el reclutamiento en base a las diversas opiniones y experiencias. Así lo refleja el último estudio de tendencias 360 de Randstad.

Hoy día, aquello que no se comunica no existe a ojos del consumidor, nuestra competencia o para el talento que puede ser clave en el futuro de la organización. Y esto se extiende a las estrategias de Diversidad e  Integración, que para garantizar su éxito deben de dejar de estar exclusivamente en manos de los responsables de Recursos Humanos.