Rais Busom: «Si se entrena, la filosofía es un arma poderosísima para el cambio»

Un filósofo y un experto en neuromanagement reunidos para conversar sobre lo racional y emocional de nuestro cerebro en el IV Summit Canal CEO. No te pierdas este interesantísimo diálogo entre Rais Busom y Carlos Herreros.

Directivos altamente disruptivos, como Reid Hoffmann, cofundador de Linkedin o Peter Thiel, coFundudador de Paypal atribuyen buena parte de su éxito a su formación en Filosofía. Saber pensar y ganar perspectiva a través del pensamiento es clave para superar los retos del mundo incierto. Si a este planteamiento le añadimos conocer el funcionamiento de nuestros circuitos cerebrales, nos acompañará durante toda nuestra trayectoria directiva una poderosísima herramienta de liderazgo: el buen pensamiento.

Carlos Herreros: «El cerebro, como el management, es el órgano de la supervivencia»

¿Qué nos dice la filosofía?

Puede sorprender que Rais Busom, autor de Pensar como un gurú y Filosofía para directivos, lo primero que exponga es que lo importante no es conocer a todos los filósofos ni sus teorías, lo relevante es saber pensar. Por eso la filosofía «sirve para todo y para todos», añade. Nos inspira a pensar mejor y nos abre a las competencias filosóficas clave:

  • Ética
  • Visión
  • Razonamiento y pensamiento crítico.
  • La estrategia
  • La comprensión profunda.

«El filosofar, el pensar, en general es muy bueno como punto de partida ya que deconstruye, desmonta las cosas». En suma, crea nuevas situaciones y ese es su verdadero poder porque sólo desde ahí es posible cambiar las reglas del juego. «La filosofía es una herramienta poderosísima para el cambio, para la transformación, y eso requiere entrenamiento», concluye Busom

A diferencia de la moral, la ética es algo racional y es algo que se construye. Una empresa decide cuáles son sus líneas rojas o cómo va a abordar la implantación de la inteligencia artificial o políticas sostenibles.

¿Y el neuromanagement?

Como señalaba Albert Einstein, «Para entender el cambio en una organización o en una persona con el nivel de complejidad, es imposible encontrar la solución donde surgió el problema». Es decir, se precisa de elevar el nivel de complejidad para abordar el problema ayudando a las personas con las que trabajamos a elevar el nivel de conciencia individual y de la organización.

En ese sentido, el primer paso es conocer el funcionamiento de nuestro cerebro. Así nos lo explica Carlos Herreros, pionero en el campo del neuromanagement en España. «Supervivencia y relaciones son los elementos arquitectónicos que han permitido que nuestro cerebro funcione tal y como lo hace hasta hoy. El cerebro es el órgano de la supervivencia, por lo tanto ahí también tiene un elemento de conexión claro con la estrategia empresarial, a la que yo también la considero como una herramienta de la supervivencia de la organización».

El siguiente, tener un cerebro cohesionado. En ocasiones, puede haber circunstancias, vivencias en una empresa o en una familia que automáticamente nos hagan revivir aquello que tengo escondido y afloran en nuestro cerebro cuando vivimos una experiencia similar. Ese es justamente el momento en el que podemos cambiar nuestra percepción para que en el futuro deje de ser un circuito cerebral oculto y forme parte de lo que se llama técnicamente un cerebro cohesionado.