Aprendizajes para CEOS lunáticos según las vivencias de José Manuel Grandela

La historia de Grandela nos recuerda como todo líder, como fue Neil Armstrong, necesita un equipo detrás enormemente motivado para alcanzar cualquier reto.

El podcast Hechos reales dedicaba el pasado mes de mayo su episodio 3, Medio segundo, a un hecho insólito que contribuyó a un hito en la historia de la humanidad: la colaboración de dos españoles: José Manuel, marino mercante, y Carlos, técnico de Telefónica, en el proyecto de la NASA que debía poner al hombre en la luna en los años 60

La historia resulta fascinante, por el papel que jugó el azar en la implicación de ambos, y por cómo se sucedieron más tarde los acontecimientos desde la base ubicada en Fresnedillas de la Oliva, en Madrid. Adentrarse en este capítulo es una delicia, como también lo es escuchar del propio José Manuel Grandela esta pequeña gran aventura.

Nosotros tuvimos la suerte de hacerlo  en el transcurso de la gala de los Premios DUX el pasado día 30 de mayo, evento al que Grandela, ingeniero en la Nasa durante 40 años y que participó en las misiones Apolo, acudió como invitado para compartir con nosotros esta emotiva y singular hazaña. 

De la determinación a la confianza en el equipo

José Manuel Grandela comenzó su trayectoria como telegrafista en un buque mercante, viajando por el mundo. Pero el destino quiso que su esposa comprase un ejemplar del ABC donde rezaba el anuncio: se busca personal para La NASA. Lo demás lo consiguió Grandela a base de arrojo y del apoyo de su mujer, que le empujó a presentarse a un puesto que le cambiaría la vida. 

Su narración, la de una de las primeras personas en el mundo en escuchar las palabras de Neil Armstrong “The Eagle has landed” (tras haber recorrido 1.764.000 km equipado con un ordenador de 37K de memoria), resulta evocadora, y nos deja varias claves que todo líder debería interiorizar para alcanzar el éxito.

Las dos primeras pueden resumirse en:

  1. La determinación a la hora de tomar decisiones.
  2. La confianza en la capacidad y posibilidades del equipo.

Porque sin ambas, ningún líder podría afrontar el destino, a menudo plagado de incertidumbres que no se alcanzan a despejar

Porque todo líder debe estar seguro de que toma la decisión más correcta con los datos que tiene en la mano. Y de que cuenta con el equipo de profesionales indicado para acompañarle. Un equipo que respaldará sus decisiones porque existe una relación basada en la confianza mutua.

José Manuel Grandela

El resto de claves podemos desgranarlas de la siguiente manera:

3. La creatividad para idear nuevas soluciones ante cualquier imprevisto

Cuando el módulo lunar salió despedido más lejos de los esperado, Amstrong quitó el piloto automático y se puso a dirigirlo manualmente. Y todo ello cuando solo tenían 60 segundos de combustible para alunizar. Actuó con rapidez y decisión, y lo hizo tomando una solución que sabía que podía funcionar.

4. La comunicación y el lenguaje positivo como un elemento crucial

Explica Grandela que toda persona en aquella estación cumplía una misión, constituía el eslabón de una gran cadena que no podía romperse. Garantizar la comunicación entre Houston (EEUU) y el Apolo 11 era vital. Y lo era porque trasladaba certidumbre en unas condiciones excepcionales, tanto en la misión tripulada del Apollo 11 como en las posteriores. De ahí que la comunicación además de fluida debiera ser positiva y facilitadora.  

5. La garantía del bienestar de quienes se involucran en el proyecto

Explicaba Noemí Boza, encargada de dirigir la gala de los Premios DUX y la entrevista a Grandela, que el objetivo de la NASA fue llegar a la Luna, pero también garantizar la vuelta casa de la tripulación. Así que, podríamos decir que la NASA también fue pionera en el cuidado de las personas. 

De hecho, la misión contaba con un plan de bienestar estipulado, se establecían personas de confianza, se escuchaba la música seleccionada por los familiares de los tripulantes, se mantenía una férreo control de sus constantes vitales… Todo ello para garantizar el bienestar de quienes liderarían una de las mayores hazañas de la humanidad.

Otro contenido que nos acerca más a esta aventura y que nos abre una ventana de aprendizaje es El sitio más idóneo, de David Regos. Un documental de 2019 que muestra el papel que jugó el pueblo de Fresnedillas y sus protagonistas en julio de 1969, durante los preparativos de la histórica misión Apolo 11 a la Luna, en la que tomarían parte también otras dos estaciones ubicadas en California y Australia con el fin de mantener el contacto permanente con los astronautas. Adentrarse en aquellos días es hacerlo en una auténtica epopeya que hicieron posible gentes sencillas y enormemente ilusionadas. 

El Sitio Más Idóneo from David Regos on Vimeo.