Anna Forés: “Es positivo aprender a ‘renarrar’ nuestra historia como individuos u organizaciones”

¿Por qué nos cuesta ser asertivos en las empresas? Cada vez son más las voces expertas que señalan la necesidad de mejorar la comunicación, especialmente en posiciones de liderazgo, en el proceso de construcción de organizaciones fortalecidas y con vocación de futuro. La de Anna Forés es una de ellas.

Explica Anna Forés, un faro al que seguir en materia de asertividad y comunicación efectiva, que la resiliencia es clave para prepararnos ante lo que a menudo resulta inevitable: los vaivenes y traumas que se suceden en la vida, y que afectan igualmente a las empresas. 

Sobre cómo cultivar esta capacidad de superación nos habló Forés en el Desayuno Canal CEO, celebrado el pasado 6 de octubre en la Escuela de Negocios de ESIC Barcelona, donde esta doctora en Filosofía y Ciencias de la Educación, autora y coautora de múltiples obras sobre resiliencia y neurociencia, introdujo el concepto de renarración, necesario para sobreponerse con éxito a las dificultades. La cita fue posible gracias al apoyo de NACEX, Nespresso Professional y Plataforma Editorial. 

“Muchas veces, en la empresa hablamos de resiliencia cuando estamos ahogándonos, y tendríamos que estar trabajando en ella sin tener aún el problema”, Anna Forés

Desayuno Canal CEO Anna Fores

La mentalidad del crecimiento

Anna Forés hace gala de una enorme empatía cuando se dirige a quienes lideran las empresas del mañana. Escuchar su mensaje resulta enriquecedor, es el primer paso, sin duda, para lograr comunicar efectivamente desde una posición de liderazgo.

Pero ¿qué significa comunicar con efectividad? La respuesta pasa por la palabra asertividad en su significado más amplio y auténtico. Es decir, no solo se trata de escoger las palabras, se trata de asumir la responsabilidad que, como CEO, tenemos sobre los errores que pueda cometer nuestro equipo. En definitiva, de actuar desde la generosidad y el compromiso.

“La asertividad podemos entenderla como una técnica o me la puedo creer, y cuando me la creo, el tipo de comunicación es otro”

Anna Fores Desayuno

Para quienes se sienten lejos, por no decir incapaces de alcanzar ese nivel de responsabilidad, Forés tiene la clave: cultivar la mentalidad de crecimiento, aquella que nos impulsa a aprender, a mejorar, y que no da nada por sentado, tan siquiera nuestra propia personalidad: “Hay personas con mentalidad de crecimiento, que dicen `todavía no` (…) Saber que no son así, sino que están en proceso, les abre muchas posibilidades (…) Si yo tengo mentalidad de crecimiento, todo reto me parece fabuloso”. 

 “Trabajar el `todavía no` es trabajar el proceso de aprendizaje”

En un escenario de liderazgo empresarial, dicha mentalidad de crecimiento contribuye al empoderamiento de las plantillas, pues se focaliza en hacer brillar los talentos de quienes las integran. 

¿Aprender a desaprender?

La tarea, sin embargo, no parece sencilla. Existe una idea creciente, clave del nuevo liderazgo, sobre la necesidad de aprender a desaprender, tal y como señala en su obra Xavier Marcet, reconocido experto en estrategia empresarial. Sin embargo, la realidad es que nuestro cerebro no está preparado para tal proceso. 

«Nuestro cerebro no está preparado para desaprender porque supone crear caminos que aún no están creados. Su funcionamiento se basa en ahorrar energía, y por eso vamos al camino más fácil, a la repetición de lo ya vivido«.

Tal y como señala Forés, somos seres con capacidad de aprendizaje a través de “autopistas” y automatismos que nos permiten repetir patrones y tomar así decisiones rápidas y eficaces. Esta es una de las razones por la que resulta tan complicado desprenderse de ciertos protocolos implantados en las empresas con el fin de abrir nuevas vías de exploración. Neurológicamente no estamos preparados para esa tarea.

Salir del camino fácil, de la repetición de lo ya vivido, conlleva un proceso de entrenamiento, de comprender que el nuevo camino creado es mejor y más eficiente.

Resiliencia y propósito como empresa

Mentalidad de crecimiento y resiliencia. La que fuera una de las candidatas a palabra del año 2020 de la FundéuRAE constituye otro de los pilares básicos en la construcción de un liderazgo efectivo, pues nos prepara para afrontar el cambio inesperado y no siempre positivo. “La resiliencia se genera ya en el vientre materno”, señala la autora de Mucho más que hablar (2023) y Los patitos feos y los cisnes negros: resiliencia y neurociencia (2019), ambos publicados por Plataforma Editorial; sin embargo, como la asertividad o la empatía, se puede trabajar y desarrollar. 

 Para esta experta, la clave está en hacerlo antes de que se sucedan las dificultades: “Tendríamos que estar trabajando la resiliencia sin tener aún el problema, para generar los recursos”, explica. 

 Para poder empezar a subir, tenemos que estar preparados para la bajada”

 Pero ¿cuáles son esos recursos, necesarios para afrontar los problemas futuros? Forés apunta dos: tener un propósito como empresa y que este sea compartido por todos y por todas, y ser consciente de que las organizaciones oscilan.

Contar el mejor relato

Pero qué ocurre cuando las complicaciones nos pasan por encima, sin apenas dejarnos tiempo para actuar. Anna Forés nos hablaba en nuestro encuentro de la importancia de la renarración, un concepto inherente a la capacidad de resiliencia y que permite a personas y organizaciones sobreponerse con éxito a cualquier hecho traumático o especialmente difícil:La resiliencia pivota sobre dos ejes: el realismo, el hecho que no podemos negar, y la proyección de futuro: estoy aquí y decido qué hago con esta situación (…), es necesario ‘renarrar’ a través de la palabra o del arte”, puntualiza.

“Para trabajar el trauma hay que `renarrar` un hecho para que tenga sentido, como empresa podemos hacer `renarraciones` que nos ayudan a crecer”

Y es que, como explica Forés de manera magistral, puede resultar mucho más devastadora la forma en la que gestionamos un trauma que el propio hecho que lo ha desencadenado. En otras palabras, existe una gran necesidad de contar el relato para hacerlo nuestro, para entenderlo y, a partir de ahí, comenzar a construir en positivo.