Virginia Carcedo: “Una sociedad que no tiene en cuenta la diversidad, no avanza”

CEO Rebels | El futuro tiene muchos nombres. Para una mujer valiente como Virginia Carcedo, Secretaria General de Fundación Once, se llama oportunidad. Ante el desafío social de la inclusión, transforma cualquier escollo en una solución empresarial y abre caminos hacia una sociedad más plural. Y es que desde su liderazgo está contribuyendo a la creación de un nuevo mapa del talento cuyo foco se sitúa en el potencial de cada individuo en positivo.

El resultado no puede ser más esperanzador: visibilidad universal y formación en las más avanzadas competencias para que las personas con capacidades diversas tengan hoy las mismas oportunidades en el mundo laboral y en la sociedad misma. Por todo ello, es protagonista de CEO Rebels.

De la mano de Juan Luis Polo, fundador de Good Rebels, conoceremos en este capítulo a Virginia Carcedo, Secretaria General de Fundación Once, y sus claves de #RebelThinking para un nuevo liderazgo basado en la diversidad. Su carácter luchador y transgresor le ha llevado a abrir más oportunidades a las personas con discapacidad y afianzar a la Fundación ONCE como uno de los principales referentes mundiales en la inserción laboral, además de ser el cuarto mayor empleador no público de España.

“Inclusión es sinónimo de sociedad. Una sociedad que no tiene en cuenta al 10% de su ciudadanía y a la diversidad de personas que están en su seno es una sociedad que no va a avanzar”, Virginia Carcedo.

Liderazgo 360

El liderazgo está en constante transformación. Lejos del concepto jerárquico de líder, las organizaciones demandan liderazgos 360, en la medida en la que el CEO pasa de un modelo integral a otro integrador: el directivo no necesariamente tiene que saber de todo, pero sí debe mostrar interés por conocer de todo, como los mejores directores de orquesta.

“No es necesario que sepamos de todo, pero sí que intentemos comprender un poco de todo. El líder o lideresa tiene que ser una persona curiosa, empática, tecnológicamente hábil, que tenga en su ADN la diversidad, que sepa rodearse de personas con algo que aportar y saber dirigirlas. Los líderes actuales son directores de una orquesta donde hay que darle despacio al primer violín, pero también al que toca el triángulo”, Virginia Carcedo.

Brindar su espacio a cada pieza fundamental del equipo, saber sacar su máximo potencial, hacerlos funcionar dentro del esquema son ahora las prioridades de un líder. Un cambio de mindset necesario para la inclusión en las empresas, apunta Carcedo.

Pero sobre todo, y quizás más difícil de entender, el líder debe comprender que existe un cierre de ciclo. En palabras de Carcedo: “ser personas con capacidad de adaptación al cambio pero sin resistencia al él. Personas que llegado el momento seamos capaces de apartarnos, echarnos a un lado y aportar de distinta manera. Tenemos que dar paso a personas de otras generaciones o de otros colectivos”.

“Ser una sociedad diversa genera riqueza, y no sólo espiritual o inspiradora, sino riqueza de PIB. Por ejemplo, si las mujeres estuvieran incorporadas como deberían, el PIB español sería diferente”, Virginia Carcedo.

La diversidad como punto de inflexión

Hay algo que preocupa a muchos inversores y es el retorno de la inversión a corto plazo. Buscar recuperar lo antes posible, a veces, resta el foco en otros temas de gran importancia y con implicación en una sociedad, como lo es la diversidad. Hoy en día, en cambio, se les da más valor a aquellas inversiones que priorizan el medioambiente y a las personas.

“Lo primero de lo que tiene que darse cuenta la sociedad es que invertir en  diversidad, invertir en colectivos diversos y vulnerables, o en aquello que no tiene un retorno rápido, es importante. No hay que ser cortoplacista. Debemos ser una sociedad que piensa en el futuro, y por ello invertir en I+D+i, en accesibilidad y en otras muchas cosas”, resalta Carcedo.

Cuestión de empatía y humanidad. Partiendo de ese enfoque humanístico, la sociedad recoge los frutos de esa inversión con apuesta a futuro.

CEO Rebels Virginia Carcedo

A contracorriente desde hace 35 años

Desde Fundación Once, forman a las personas con discapacidad para aportar ese talento y diversidad a las compañías que quieren contratar, pero también para la misma Fundación, así generan empleo. En su contribución a la transformación digital de España, cuentan con tres proyectos: Programa Talento Digital para formar a las personas con discapacidad en las nuevas tecnologías, en el que contaron con más de cinco mil alumnos durante el 2022; Accesible UI, un centro de accesibilidad virtual promovido por la comisión europea con miras a volverlo un centro físico y así llegar a todas las personas. Y el proyecto Inclunia, un algoritmo de intermediación laboral donde se busca que los procesos de selección no tengan sesgos, sean transparentes y éticos, y se tengan en cuenta las personas con discapacidad.

“Primero ponemos énfasis en lo que la persona puede hacer, no en lo que no puede. Es muy potente y poderoso, porque pone a la persona de una manera positiva. Cuando ya te has focalizado en su mapa de talento, lo que consigues es potenciar sus fortalezas e intentar salvar el GAP”, Virginia Carcedo.